El Ministerio de Comunicación y Medios de la República Democrática del Congo informó que la tasa de letalidad se sitúa en el 39.9 %, mientras las autoridades sanitarias alertan sobre la necesidad de reforzar el rastreo de contactos para frenar la expansión del virus.
KINSHASA. – El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) actualizó este martes las cifras oficiales del brote de ébola activo en el este del país, elevando a 967 el número de fallecidos y a 2,423 los casos confirmados desde que se declarara la emergencia sanitaria el pasado 15 de mayo.
De acuerdo con el último boletín emitido por el Ministerio congoleño de Comunicación y Medios, con datos recopilados hasta el 19 de julio, la tasa de letalidad del brote se sitúa en un 39.9 %. El informe detalla además que 734 pacientes permanecen bajo aislamiento u hospitalización, 469 personas han logrado superar la enfermedad y la tasa de rastreo de contactos alcanza el 81.1 %.
Expansión geográfica y alerta del INSP
Hasta el momento, la epidemia ha impactado a cinco provincias congoleñas: Ituri (que se mantiene como el epicentro principal), Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo.
Pese a los esfuerzos de los equipos sanitarios en las labores de vigilancia y atención, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) advirtió en su reporte que los resultados en el seguimiento de contactos continúan siendo insuficientes, por lo que urgió a un refuerzo operativo inmediato.
El INSP advirtió sobre la existencia de una «transmisión comunitaria continuada» y recalcó que la reciente extensión geográfica del virus «subraya la necesidad de mantener simultáneamente intervenciones intensivas en el epicentro y actividades de preparación en las provincias vecinas».
Situación en Uganda y características del virus
Tras haber cruzado la frontera hacia la vecina Uganda —país que acumuló 20 contagios confirmados y dos fallecimientos—, las autoridades ugandesas dieron de alta la semana pasada al último paciente ingresado, iniciando formalmente la cuenta atrás de 42 días sin nuevos casos para poder declarar el fin del brote en su territorio.
El brote actual responde a la cepa de Bundibugyo, caracterizada por una tasa de letalidad que oscila entre el 30 % y el 50 %, y para la cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que no existe una vacuna autorizada o tratamiento específico. La OMS mantiene en «alto» el riesgo de expansión del virus en la región de África subsahariana, aunque lo califica de «bajo» a escala global.
Esta emergencia sanitaria representa la decimoséptima epidemia de ébola que golpea a la RDC y se posiciona históricamente como la tercera peor de la historia, superada únicamente por la crisis registrada en África Occidental entre 2014 y 2016 (unos 11,000 muertos y 28,000 contagios) y el brote que afectó al este congoleño entre 2018 y 2020 (2,299 muertes y 3,481 casos).