El Comando Central (CENTCOM) confirmó la continuidad de las operaciones aéreas para neutralizar amenazas en la región, mientras el mandatario estadounidense asegura que Teherán «aún no está listo» para pactar un acuerdo nuclear definitivo.
WASHINGTON. – Las fuerzas militares de los Estados Unidos iniciaron este miércoles su duodécima noche consecutiva de bombardeos contra instalaciones y objetivos militares en territorio iraní, cumpliendo directrices directas del presidente Donald Trump, según informó oficialmente el Comando Central estadounidense (CENTCOM).
De acuerdo con el parte militar, las acciones ofensivas comenzaron sobre las 17:30 hora del este de EE. UU. (23:30 GMT) como parte de una campaña continuada que busca «seguir degradando la capacidad de Irán para amenazar a marineros civiles y buques comerciales que transitan por las aguas de la región». El organismo castrense indicó que los operativos se extenderían durante el transcurso de la noche, aunque evitó ofrecer detalles específicos sobre los blancos alcanzados o la magnitud de los daños.
Postura de la Casa Blanca frente a las negociaciones
La escalada militar se mantiene pese a los cruces diplomáticos. Previamente, durante un mitin político celebrado en el estado de Georgia, el presidente Donald Trump se refirió al estancamiento de las conversaciones con Teherán y afirmó que el régimen iraní todavía no se encuentra preparado para pactar un acuerdo nuclear que ponga fin definitivo a las hostilidades.
«Están siendo golpeados con mucha dureza y quieren llegar a un acuerdo. Pero yo digo que no están listos para hacer un acuerdo porque cada vez que hacen uno, quieren cambiarlo y todo eso. No están listos. Estarán listos muy pronto», declaró el mandatario ante sus simpatizantes.
Cabe recordar que, el mes pasado, Washington y Teherán habían suscrito un memorando de entendimiento destinado a fijar un alto el fuego, garantizar la libre navegación en el estratégico estrecho de Ormuz y abrir cauces de negociación sobre el programa atómico persa. Sin embargo, el pacto colapsó, desencadenando un intenso intercambio de fuego cruzado que cumple ya dos semanas.
A pesar de la intensidad del conflicto actual, Trump ha restado gravedad a la situación en sus intervenciones públicas, comparando esta confrontación con conflictos históricos prolongados de EE. UU. como los de Vietnam o Irak, los cuales se extendieron por décadas y cobraron miles de bajas estadounidenses.