La medida anunciada por la Administración del presidente Donald Trump sustituye al arancel global temporal que expira este viernes e impacta a casi 60 países, incluidos socios latinoamericanos y europeos.
WASHINGTON. – La Administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la aplicación de nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % a las importaciones procedentes de la República Dominicana y de otras 59 economías globales. La medida fue justificada por Washington bajo los resultados de una investigación sobre supuestos «esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso».
El anuncio, emitido por la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, llega pocas horas antes de que expire el arancel global temporal del 10 % impuesto previamente por la Casa Blanca, marcando un nuevo capítulo en la política comercial de confrontación impulsada por el mandatario estadounidense desde abril de 2025.
Impacto regional en América Latina
De acuerdo con el esquema arancelario dado a conocer, las tasas varían según el país y la subregión:
Gravamen del 12,5 %: Afecta de manera directa a República Dominicana, Costa Rica y Panamá.
Gravamen del 10 %: Aplica para naciones centroamericanas y vecinas como México, Guatemala, Honduras y El Salvador.
Asimismo, las 27 economías que conforman la Unión Europea enfrentarán un arancel conjunto del 10 %. El listado global de afectados también incluye a potencias y socios comerciales clave como India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Suiza, Canadá y el Reino Unido, cuyas tasas específicas pueden variar según el tipo de mercancía y el origen del producto. China, por su parte, se mantiene al margen de este bloque al estar gravada bajo aranceles específicos y superiores.
Sustento legal y contexto de la medida
Los nuevos gravámenes derivan formalmente de investigaciones iniciadas el pasado mes de marzo por la oficina de Jamieson Greer, amparándose en la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense. Dicho apartado otorga facultades para investigar si las prácticas y políticas de socios extranjeros respecto a la prohibición de bienes producidos con trabajo forzoso perjudican los intereses de trabajadores y empresas nacionales. Tras las consultas con los Gobiernos implicados, el organismo determinó proceder con las sanciones comerciales.
Esta decisión se produce en un escenario de constante pulso legal y económico en Estados Unidos. Tras el fallo del Tribunal Supremo que anuló la mayoría de los aranceles globales iniciales de la actual administración, el equipo de Trump ha recurrido a instrumentos alternativos como la Sección 301 para sostener su estrategia arancelaria, la cual continúa siendo uno de los pilares fundamentales de su agenda económica desde su regreso al poder en enero de 2025.