El lanzador novato brilló desde la lomita y el estelar campocorto boricua lideró la ofensiva para guiar el triunfo 6-1 sobre los Filis, asegurando la primera serie de los metropolitanos en territorio rival desde 2022.
FILADELFIA. – La combinación de una joya monticular y un despiadado ataque ofensivo dio frutos este domingo para los Mets de Nueva York, que se impusieron 6-1 ante los Filis de Filadelfia para conquistar su primera serie en el Citizens Bank Park en los últimos cuatro años.
El novato sensación Nolan McLean y el puertorriqueño Francisco Lindor se vistieron de héroes para cerrar con un sabor positivo la primera mitad de la temporada para la novena neoyorquina.
Dominio absoluto de McLean
Desde el montículo, el derecho de 24 años, Nolan McLean (7-6), firmó una de las mejores actuaciones de su joven carrera. En una labor de seis entradas sin permitir anotaciones, el serpentinero abanicó a 10 contrarios —la tercera ocasión en su carrera que alcanza el doble dígito en ponches— y limitó a la ofensiva local a apenas dos imparables: un sencillo de Alec Bohm en el segundo episodio y un doblete de Trea Turner en el sexto. Con esta salida, McLean redujo su efectividad a un sólido 3.34.
Lindor y la ofensiva lideran la victoria
Por su parte, el infielder boricua Francisco Lindor tuvo una jornada perfecta e incansable al embasarse en sus cinco apariciones al plato. Lindor coronó su actuación con su sexto cuadrangular de la temporada, un estacazo que formó parte de una cosecha de tres carreras impulsadas, complementado con un sencillo, un doble y dos boletos negociados.
El respaldo ofensivo también llegó por parte de los bates latinoamericanos y emergentes: el dominicano Juan Soto, el venezolano Luis Torrens y Carson Benge aportaron remolques clave para asegurar la pizarra. La única respuesta de los locales llegó en el segundo acto, cuando Alec Bohm sacudió su duadrangular número 12 de la campaña.
Fin de la sequía en Filadelfia
Con este triunfo, los Mets lograron cortar una racha negativa de siete series consecutivas sin ganar en Filadelfia, una sequía que se prolongaba desde agosto de 2022. Aunque el equipo de Nueva York cierra la primera mitad de la zafra con un panorama complejo —ubicados a 16 juegos de la cima en el Este de la Liga Nacional y a 11 puestos del comodín—, llevarse dos de tres ante sus acérrimos rivales divisionales inyecta un nuevo aire competitivo al clubhouse metropolitano.