Los deudos de Rebeca Brizard iniciaron acciones legales contra el barbero Emmanuel Hernández y exigen justicia, mientras las autoridades investigan a la Clínica Obesidad y Anti-Envejecimiento Dra. Griselda Basora por operar sin habilitación.
SANTO DOMINGO ESTE. – Los familiares de una mujer fallecida trágicamente tras someterse a una cirugía estética interpusieron este miércoles una formal querella ante la Fiscalía de Santo Domingo Este, dando inicio a un proceso judicial para esclarecer las circunstancias de su muerte y dar con el paradero del responsable, quien operaba bajo una falsa identidad médica.
La víctima fue identificada como Rebeca Brizard, madre de tres niños que han quedado en la orfandad. De acuerdo con las investigaciones preliminares, el procedimiento quirúrgico de liposucción le fue practicado por Emmanuel Hernández, un individuo que se hacía pasar por doctor pero que, según los registros oficiales y las indagatorias del Ministerio de Salud Pública, es un especialista en barbería sin ningún tipo de certificación profesional ni aval académico en medicina.
Clínica operaba de manera irregular
El trágico hecho puso al descubierto las operaciones clandestinas de la denominada Clínica Obesidad y Anti-Envejecimiento Dra. Griselda Basora, establecimiento ubicado en esta demarcación oriental que carecía de la debida habilitación por parte del Ministerio de Salud Pública para ofrecer servicios médicos y quirúrgicos.
Tras formalizar la querella, el esposo de la occisa y otros parientes sostuvieron una reunión con representantes de la fiscalía investigadora. Los familiares manifestaron su temor de que el falso médico haya abandonado el país para evadir la justicia, por lo que urgieron a las autoridades agilizar las diligencias internacionales y locales para su captura. Asimismo, revelaron que no era la primera vez que Hernández realizaba este tipo de intervenciones invasivas en el referido centro clausurado.
Posición de las autoridades de salud
Por su parte, el ministro de Salud Pública informó que la institución ha procedido al cierre de decenas de centros médicos que operaban al margen de la ley y sin los permisos correspondientes, incluyendo la clínica donde ocurrió el deceso de Brizard, reiterando que se mantendrán vigilantes para sancionar drásticamente el ejercicio ilegal de la medicina que pone en riesgo la vida de los ciudadanos.