El titular del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras (CUED) aclaró que los cortes de luz en la noche responden a fallas imprevistas, reconociendo que los apagones son molestos debido a las altas temperaturas.
SANTO DOMINGO. – El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, rechazó categóricamente que el servicio eléctrico se vea interrumpido por administración o racionamiento durante las horas nocturnas, enfatizando que cualquier fallo en ese horario se debe estrictamente a averías.
Durante una entrevista concedida al programa El Día, transmitido por Telesistema Canal 11, Marranzini se refirió al impacto de las altas temperaturas en los hogares y defendió la planificación operativa de las distribuidoras frente a las quejas ciudadanas.
«Cuando hay un apagón en la noche es una avería porque nosotros no damos apagones de noche», afirmó de manera tajante el funcionario.
El dilema del mantenimiento frente a las fallas
Marranzini reconoció que las suspensiones de servicio por trabajos de mantenimiento resultan sumamente odiosas para la ciudadanía, especialmente ante la intensidad del calor, pero advirtió que omitir dichas labores preventivas incrementa el riesgo de provocar daños mayores en la red.
En ese sentido, explicó que la programación de los mantenimientos programados se ejecuta evitando las horas nocturnas para garantizar que las familias puedan utilizar sus abanicos y aires acondicionados.
«Y la avería es peor que el mantenimiento. Tratamos de que no se prolonguen, tratamos de que no sean; nunca lo hacemos en hora de la noche, para que en la casa, pues, el que tiene un aire acondicionado lo pueda usar, el que tiene un abanico lo pueda usar. O sea, que tratamos bajo todo lo posible, porque sabemos lo odioso que es», argumentó.
Un sistema en proceso de maduración
Al reflexionar sobre el estado actual de la infraestructura energética nacional, el titular del CUED estimó que al sector eléctrico dominicano todavía le restan «seis o ocho años de trabajo continuo» para alcanzar los estándares de madurez y desarrollo de un sistema eléctrico plenamente optimizado y confiable.