El sismo, con epicentro en el departamento del Chocó, ha afectado severamente a ciudades como Pereira, Cali y Manizales. Los organismos de socorro trabajan contra reloj en las labores de rescate ante el colapso de edificaciones, hospitales y vías de comunicación.
BOGOTÁ. – El Gobierno de Colombia declaró este lunes la situación oficial de "desastre nacional" tras el devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió gran parte del territorio nacional, dejando preliminarmente un saldo trágico de al menos 71 personas fallecidas, de las cuales 29 se concentran en ciudades capitales.
De acuerdo con el informe emitido por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), el impacto de la tragedia se distribuye principalmente entre los departamentos de Risaralda, que registra 40 víctimas mortales; Valle del Cauca, con 27 decesos; y el Chocó, zona epicentral, que contabiliza cuatro fallecidos.
Zonas críticas y afectaciones estructurales
Las localidades de Pereira, Cali, Manizales, Quibdó y Armenia concentran las situaciones más críticas, reportando ciudadanos heridos y atrapados bajo los escombros, así como daños estructurales de gran magnitud en hospitales, aeropuertos, redes de servicios públicos y sistemas viales.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, confirmó la gravedad de la situación en su región:
«Tenemos destrucción de casas, de edificios en todos los municipios del Valle del Cauca», expresó, detallando que zonas como el municipio de El Cairo sufrieron la destrucción de aproximadamente el 80% de sus edificaciones.
Asimismo, en el Hospital Universitario de Cali se reportó el colapso parcial de algunas áreas y la presencia de personas atrapadas, lo que ha movilizado intensas labores de rescate por parte de los cuerpos de bomberos y unidades del Ejército Nacional.
Datos técnicos del sismo
El movimiento telúrico se registró a las 07:34 hora local (12:34 GMT) de este lunes. Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el epicentro estuvo ubicado en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó (región del Pacífico), a una profundidad de 82 kilómetros, lo que facilitó que las ondas sísmicas se propagaran con fuerza destructiva por gran parte del centro y oeste del país.
Las autoridades nacionales continúan coordinando la ayuda humanitaria y la evaluación de daños para atender la emergencia en las zonas más golpeadas por el desastre.