Las exportaciones de la República Dominicana crecieron un 12.5 % entre enero y julio de 2026, totalizando US$9,277.0 millones, con un fuerte dinamismo en las exportaciones nacionales gracias al oro.
SANTO DOMINGO. – Las exportaciones de la República Dominicana registraron un monto total de 9,277.0 millones de dólares durante el período comprendido entre enero y julio de 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 12.5 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, según los datos divulgados por la Dirección General de Aduanas (DGA).
El desempeño comercial del país se sostiene principalmente sobre dos regímenes aduaneros:
Zonas Francas: Representan el 56.6 % del total exportado.
Exportaciones Nacionales: Corresponden al 41.4 % del total.
Reexportaciones y admisión temporal: Abarcan el 2.0 % restante.
Crecimiento destacado de las exportaciones nacionales
El régimen que experimentó la mayor expansión porcentual fue el de las exportaciones nacionales, las cuales mostraron un crecimiento del 27.9 % frente a los primeros siete meses del año previo.
Este repunte estuvo comandado fundamentalmente por el incremento en la comercialización internacional de oro y plata:
El oro por sí solo compone el 47.8 % de las exportaciones nacionales.
A su vez, el metal precioso representa el 19.8 % de las exportaciones totales de la República Dominicana.
Comportamiento del sector de zonas francas
Por su parte, las exportaciones amparadas bajo el régimen de zonas francas experimentaron un crecimiento moderado del 3.9 %, equivalente en términos absolutos a un aumento de 198.0 millones de dólares.
La canasta exportadora de este sector se mantiene diversificada y concentrada en rubros estratégicos que abarcan el 75.6 % de las zonas francas y el 42.8 % de las exportaciones globales del país:
Aparatos médicos y veterinarios.
Tabaco y sus derivados.
Máquinas, aparatos y material eléctrico.
Textiles y calzados.
Productos químicos y minerales.
Retos estructurales: Diversificación y productividad
A pesar del dinamismo general, los datos evidencian una marcada diferencia estructural: mientras las zonas francas concentran más de la mitad de las ventas externas con una oferta diversificada, las exportaciones nacionales mantienen una alta dependencia de los productos primarios, con un peso significativo de los metales preciosos.
En este contexto, analistas y sectores económicos señalan que continuar optimizando las condiciones para la atracción de inversiones, la innovación tecnológica y el incremento de la productividad resulta fundamental para ampliar la capacidad exportadora, diversificar los bienes y mercados de destino, y reducir la vulnerabilidad ante la fluctuación de materias primas específicas en los mercados internacionales.