Tras un inicio lento y tres meses sin cuadrangulares, Fernando Tatis Jr. ajustó su mecánica y brilla con los Padres de San Diego, siendo elegido Jugador de la Semana en la Liga Nacional.
SAN DIEGO. – El inicio de temporada para Fernando Tatis Jr. estuvo marcado por la sequía ofensiva y las dudas. Mientras los Padres de San Diego abrieron el telón el pasado 27 de marzo, el despertar ofensivo del estelar pelotero dominicano tuvo que esperar casi dos meses, concretamente hasta el 30 de mayo en Washington, fecha en la que conectó su primer cuadrangular del año tras agotar 238 comparecencias al plato en 55 partidos.
Aquel histórico batazo desató la euforia y sirvió de válvula de escape para el jardinero e infielder petromacorisano, quien atravesaba un tramo complicado donde acumulaba un modesto WAR de 0.5 y un OPS de .652, cifras muy por debajo de las expectativas generadas por su contrato de 340 millones de dólares.
El despegue y su impacto en la Liga Nacional
Desde esa fecha bisagra, la historia cambió radicalmente. Tatis Jr. modificó su postura en el plato (stance) para lograr levantar más la pelota con la misma potencia de siempre, transformando su línea ofensiva a unos impresionantes .305/.372/.554 con un OPS de .926 y elevando su OPS+ a un 50 % por encima de la media de la liga.
Poder incesante: El dominicano acumula 17 cuadrangulares en la campaña y comparte el liderato de toda la MLB con 12 vuelacercas desde el Partido de las Estrellas.
Reconocimiento: Su excelente momento fue validado al ser seleccionado recientemente como el Jugador de la Semana en la Liga Nacional, impulsando a los Padres a registrar una marca de 21-7 en el mes de agosto, la mejor de todas las Grandes Ligas.
Versatilidad y velocidad: Además de su ofensiva, Tatis se ha consolidado como un primer bate sumamente peligroso, aportando una defensa de primer nivel como utility y sumando 29 bases robadas en el año.
Con este repunte, el conjunto de San Diego marcha con récord de 71-60, firmemente instalados en la pelea por los puestos de wild card en la recta final de la zafra.