El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) aclaró que el informe de la Casa Blanca identifica riesgos potenciales y no impone sanciones, defendiendo la legitimidad de las zonas francas y la manufactura nacional frente al señalamiento de Washington.
SANTO DOMINGO. – Ante un reciente informe publicado por la Casa Blanca que señala a la República Dominicana —junto a cerca de cuarenta países— como un punto estratégico utilizado para el reenvío y triangulación de productos chinos hacia el mercado estadounidense con el fin de evadir aranceles, el gobierno dominicano se ha desligado categóricamente de dicha práctica.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) puntualizó que el documento estadounidense no establece que las exportaciones dominicanas sean producto de una triangulación ilícita, ni cuantifica un volumen específico atribuible al país, limitándose a identificar riesgos potenciales asociados a plataformas logísticas y zonas francas en economías con acceso preferencial.
«La República Dominicana es una plataforma real de manufactura, zonas francas y logística. Aquí existen plantas, inversión, trabajadores dominicanos y procesos productivos que generan valor antes de exportar a los Estados Unidos. Una cosa es triangulación ilícita y otra muy distinta es manufactura legítima, inversión productiva y nearshoring», enfatizó el MICM.
Clasificación en el informe de Washington
El reporte presentado por la administración estadounidense divide a los países señalados en tres niveles de riesgo dentro de una supuesta red de transbordo clandestina:
Nivel 1 (Líderes): Incluye a economías con grandes volúmenes y redes amplias, como Canadá, México, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y la India.
Nivel 2: Compuesto por naciones con importantes volúmenes combinados e integración en cadenas de suministro chinas, como Brasil, Vietnam, Tailandia e Indonesia.
Nivel 3 (Pequeños oportunistas objetivos chinos): Categoría en la que se ubica a la República Dominicana, junto a naciones como Costa Rica, Argentina, Chile, Colombia y Marruecos. Este grupo se caracteriza por economías de menor escala que ofrecen ventajas puntuales —como infraestructura portuaria, zonas francas y acceso preferencial a EE. UU.— que atraen a operadores ilícitos.
Específicamente, el documento identifica al corredor portuario Caucedo-Haina en la República Dominicana como un nodo de reexportación y consolidación de contenedores vinculado a ciertos flujos comerciales de cables y conductores eléctricos.
Compromiso con la legalidad y controles institucionales
El MICM reiteró que el país comparte plenamente el objetivo de frenar cualquier maniobra destinada a falsear el origen de las mercancías, reetiquetar productos o vulnerar los acuerdos comerciales bilaterales.
Asimismo, la institución gubernamental advirtió que, en caso de detectarse operaciones irregulares, el Estado dominicano actuará con firmeza para investigarlas y sancionarlas conforme a la ley:
«Si existe alguna operación irregular, la República Dominicana es la primera interesada en identificarla, corregirla y sancionarla conforme a la ley. Nuestro país no promueve ni tolera prácticas dirigidas a encubrir el origen real de mercancías», aseveró el ministerio.
Finalmente, el informe de la Casa Blanca —respaldado por funcionarios como el asesor comercial Peter Navarro— apunta a que estas prácticas de desvío de mercancías generan pérdidas fiscales y afectan a la industria local estadounidense, proponiendo como solución la implementación de fronteras tecnológicas basadas en inteligencia artificial para rastrear anomalías en las rutas de comercio global.