El PLD mantiene su "Consulta Popular" para el 18 de octubre en medio de tensiones internas, falta de aval de la JCE, quejas por exclusión mediática y la ausencia de Abel Martínez.
SANTO DOMINGO. – Pese a la ausencia de amparo legal por parte de la Junta Central Electoral (JCE) y el Tribunal Superior Electoral (TSE), el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) mantiene firme su calendario para celebrar el próximo domingo 18 de octubre su denominada “Consulta Popular”, un proceso interno concebido para definir cuál de los cinco aspirantes presidenciales actuales parte con mayor ventaja.
A poco más de un mes de la fecha fijada, el camino hacia este torneo político ha estado marcado por fricciones internas, cuestionamientos sobre su viabilidad logística, el rechazo institucional de los órganos electorales y tensiones derivadas del debate público entre los contendientes.
Fricciones internas y el reclamo de Francisco Javier García
El episodio más reciente de tensión se produjo esta semana cuando el aspirante presidencial Francisco Javier García expresó abiertamente su malestar con la cúpula del partido por la omisión institucional del histórico debate celebrado el pasado domingo, donde participaron cuatro de los cinco contendientes (el propio García, Francisco Domínguez Brito, Luis De León y Manfred Mata).
A través de sus redes sociales, García cuestionó que los canales de comunicación oficiales del partido ignoraran el evento:
“El PLD tiene varios medios, plataformas de comunicación y departamentos de prensa, pero, al parecer, ‘ninguno se enteró’ de que los aspirantes del PLD estaban invitados... a un hecho histórico sin precedentes en la política dominicana”, reprochó el exministro, lamentando la falta de cobertura oficial.
Previamente, la dirección partidaria se había desligado del evento al emitir un comunicado el pasado 10 de julio, señalando que quienes participaran en el debate lo harían a “título personal”, sin comprometer el mandato organizacional.
Falta de aval legal y logístico de la JCE
Desde el anuncio de la consulta, la legalidad del proceso ha sido objeto de controversia:
Negativa institucional: A finales de junio, la JCE recordó formalmente a Francisco Domínguez Brito que el proceso carece de respaldo legal en las normativas electorales vigentes, en consonancia con la sentencia previa TSE/0011/2025.
Respuesta del PLD: La Comisión Organizadora de la Consulta (Conap) desestimó la advertencia, argumentando que el proceso se rige estrictamente por los Estatutos internos y el Reglamento de la Conap 2026, por lo que las directrices del órgano comicial no son vinculantes.
Obstáculos operativos: Domínguez Brito advirtió que la falta de apoyo de la JCE impedirá el uso de recintos escolares y privará al partido del soporte técnico y de equipos automatizados, calificando la ejecución en la fecha prevista como un desafío logístico complejo.
Por su parte, Manfred Mata también mostró reparos con el cronograma, argumentando que el tiempo resulta insuficiente para que todos los aspirantes puedan recorrer el país y competir en condiciones de absoluta equidad.
Ausencias notables y sombras de favoritismo
Un factor que alimenta el debate interno es la ausencia de Abel Martínez, exalcalde de Santiago y candidato presidencial del PLD en los comicios pasados. Aunque Martínez decidió no inscribirse en la consulta por considerar que se realiza fuera de los plazos electorales formales, ha mantenido firmes sus aspiraciones, dejando abierta la posibilidad de retar en las primarias del próximo año al ganador de este proceso de octubre.
Adicionalmente, en las bases de la organización persisten preocupaciones en torno a un presunto favoritismo de la cúpula —encabezada por el expresidente Danilo Medina— hacia Gonzalo Castillo, quien figuró como el único de los aspirantes presidenciales tradicionales que optó por no participar en el debate dominical.
Pese a los retos organizativos y las corrientes de disenso, la maquinaria peledeísta avanza con el objetivo de emular el ejercicio democrático interno del 2022, buscando legitimar un liderazgo competitivo de cara al próximo ciclo político.