La embarcación de propulsión nuclear asume las operaciones en la región tras un despliegue prolongado del USS Abraham Lincoln, en medio de las tensiones estratégicas y el bloqueo naval en la zona.
WASHINGTON. – El portaaviones USS George Washington y su respectivo grupo de ataque arribaron formalmente a Oriente Medio para asumir las labores de relevo del USS Abraham Lincoln, el cual concluyó un despliegue operativo de más de seis meses, según informó este jueves el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
A través de un comunicado oficial emitido en sus redes sociales, el mando militar estadounidense detalló que el grupo de combate se encuentra operando en la zona asignada bajo el programa establecido, compartiendo registros gráficos de los tripulantes realizando labores cotidianas en la cubierta de vuelo mientras el navío transitaba por aguas del mar Arábigo. Ambos buques corresponden a portaaviones de propulsión nuclear pertenecientes a la clase Nimitz.
Contexto del relevo y debate sobre las condiciones a bordo
El desplazamiento de esta nueva unidad naval fue confirmado previamente por el gobierno estadounidense tras salir a la luz diversas denuncias públicas por parte de familiares de los marines, quienes reportaron situaciones vinculadas a la escasez de suministros, problemas con la calidad del agua y desafíos en la salud mental de la tripulación durante los meses de misión.
Ante estas informaciones, que motivaron solicitudes de explicaciones por parte de legisladores demócratas en Washington, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que los reportes fueron tergiversados y reiteró que el Pentágono mantiene protocolos estrictos para garantizar el soporte total a cada capitán y su tripulación. Por su parte, la administración federal restó peso a las críticas argumentando que el tiempo de operación del navío saliente se encontraba dentro de los parámetros previstos.
El USS Abraham Lincoln había zarpado desde la costa oeste de Estados Unidos a finales del año pasado, cruzando el océano Pacífico y el Índico, con escalas técnicas de aprovisionamiento muy reducidas en Guam y Omán. Con este nuevo movimiento, la presencia naval estadounidense en la zona continúa alineada con las operaciones estratégicas en curso y la vigilancia en torno al estratégico estrecho de Ormuz.