Durante una inspección a la Flota del Pacífico, el mandatario ruso calificó las medidas occidentales de «piratería y saqueo», al tiempo que criticó el incremento de la tensión militar en Asia-Pacífico y las sanciones impuestas por Japón.
MOSCÚ. – El presidente de Rusia, Vladímir Putin, advirtió este miércoles que su país responderá de manera «simétrica y en cualquier parte del mundo» a la confiscación de embarcaciones de su flota civil por parte de la Unión Europea (UE) y las potencias occidentales.
Las declaraciones del jefe de Estado fueron emitidas durante una visita oficial al crucero portamisiles Variag, buque insignia de la Flota del Pacífico, en el marco de una gira de trabajo por Siberia y el Lejano Oriente para inspeccionar maniobras navales estratégicas.
«Estaremos obligados a responder simétricamente. Y no solo en los mismos mares en los que planifican sus ataques, sino donde nosotros lo consideremos necesario y oportuno, en cualquier lado, incluyendo la zona de responsabilidad de la Flota del Pacífico», sentenció Putin ante las cámaras de la televisión pública rusa.
Denuncia de «piratería» internacional
El mandatario acusó a los gobiernos europeos de violar flagrantemente el derecho marítimo internacional al intentar restringir la libre navegación de los operadores económicos civiles rusos. Calificó las recientes acciones de requisa y venta de cargamentos como «piratería y saqueo».
Por su parte, el comandante de la Flota del Pacífico, almirante Víktor Líina, ratificó la disposición operativa de las fuerzas navales bajo su mando, asegurando que disponen de los recursos necesarios para interceptar y detener buques de potencias calificadas por Moscú como «inamistosas».
Alertas sobre la región de Asia-Pacífico y críticas a Japón
En su recorrido a bordo de la nave militar, vestido con el uniforme de la Armada, Putin supervisó los ejercicios tácticos y advirtió sobre el incremento del potencial de conflicto en la región de Asia y el Pacífico, responsabilizando a la OTAN de «infiltrarse» y desplegar sistemas de armas que amenazan la seguridad nacional de Rusia.
Asimismo, el líder ruso cuestionó duramente la postura diplomática y militar de Japón:
Criticó que Tokio haya impuesto «sanciones injustificadas» amparándose en el conflicto de Ucrania.
Recordó que Rusia no mantiene reclamaciones territoriales activas contra Japón, pero defendió la soberanía rusa sobre las islas Kuriles, señalando que su estatus está zanjado por los resultados de la Segunda Guerra Mundial.
Lamentó que Japón haya incorporado recientemente a Rusia como una de las principales amenazas en su doctrina militar oficial, a pesar de que ambos países aún no han firmado un tratado de paz definitivo tras ocho décadas del fin de la contienda mundial.