El mandatario ruso reconoció que la intensificación de las ofensivas contra la infraestructura petrolera ha generado inconvenientes para los ciudadanos, pero aseguró que el Gobierno implementa soluciones a través de una comisión especial.
MOSCÚ. – El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó este domingo que la situación en el mercado interno de combustibles se encuentra bajo control, a pesar de los desafíos y problemas derivados de la intensificación de los ataques ucranianos contra instalaciones estratégicas del sector petrolero.
Durante una entrevista transmitida por la televisión estatal, el jefe del Kremlin se refirió a las gestiones gubernamentales para mitigar el impacto de las ofensivas. "Anteayer nos reunimos con el primer ministro (Mijaíl Mishustin) para tratar este tema. Si bien no se han resuelto todos los problemas, se está trabajando en ello. El primer ministro está supervisando la situación y se ha creado una comisión especial", indicó.
Inconvenientes y medidas de emergencia
Putin admitió públicamente que las restricciones y la presión sobre la cadena de suministro están generando ciertas molestias a la población: "Sí, por supuesto que hay ciertos inconvenientes para la gente, pero el gobierno, obviamente, debe mantener la situación bajo control", declaró.
Previamente, altas instancias del gobierno ruso reconocieron que el país atraviesa una "segunda fase" de crisis de abastecimiento de carburantes a raíz de los bombardeos. Como parte de las medidas extraordinarias para estabilizar el mercado local y evitar un desabastecimiento mayor, Moscú limitó la venta regular de combustible y autorizó de manera temporal la comercialización de gasolina del estándar Euro-2, situada por debajo de los niveles de calidad habituales en el país.
Aunque en intervenciones pasadas el líder ruso había restado peso a las acciones militares de Kiev asegurando que "nunca han tenido consecuencias graves", en esta ocasión reconoció abiertamente que dichos ataques causan perjuicios a la economía nacional.