El presidente del Senado subrayó la necesidad de sacar adelante iniciativas históricas como el Código Civil, la Ley de Seguridad Social, el Código Laboral y la Ley de Agua, apostando siempre al consenso político.
SANTO DOMINGO. – El presidente del Senado de la República, Ricardo de los Santos, reafirmó este lunes su firme compromiso de continuar impulsando una agenda legislativa priorizada, enfocada en sancionar aquellas leyes y reformas estructurales que han permanecido pendientes en el Congreso Nacional.
Abordado por los periodistas que cubren la fuente legislativa, De los Santos enfatizó que mantendrá el ritmo de trabajo diario junto a sus homólogos en la cámara alta para dotar al país de marcos normativos modernos.
«Tenemos una agenda bien apretada, pero el pueblo dominicano puede seguir confiando en que trabajaremos día a día, hombro con hombro, junto a nuestros colegas senadores, para continuar dándole al país la actualización de todas las leyes que sean posibles», afirmó el legislador.
Reformas pendientes en el tapete
Entre las piezas prioritarias señaladas por el presidente del Senado figuran la reforma a la Seguridad Social, el Código Laboral, el Código Civil y la modificación a la Ley de la Policía Nacional.
De manera especial, De los Santos puso de relieve la urgencia de actualizar el Código Civil —cuyo texto original data de 1804— y sacó a colación la Ley de Agua, una pieza que lleva años de discusión en el Congreso. Al respecto, aseguró que se realizarán los mayores esfuerzos para lograr su aprobación definitiva durante las dos legislaturas correspondientes a este año.
Consenso político y visión internacional
Para el titular del Senado, el principal motor de la labor parlamentaria radica en la madurez del liderazgo político dominicano. Sostuvo que, ante cualquier diferencia o punto de desacuerdo, la vía institucional ha sido siempre el diálogo constructivo hasta alcanzar el consenso necesario, lo cual fortalece el sistema democrático.
En otro orden, en el actual escenario de tensiones globales, el legislador abogó por la sensatez, el entendimiento y la hermandad entre las naciones: «Son más los puntos que nos unen que los que nos dividen para enfrentar desafíos comunes», puntualizó.