Los créditos de consumo lideran los incrementos al alcanzar un promedio de 18.60%, mientras economistas apuntan a factores como la inflación, la restricción de liquidez y la lenta transmisión de la política monetaria.
SANTO DOMINGO. – Las tasas de interés promedio para los préstamos en el sistema financiero dominicano han mantenido una tendencia alcista durante los primeros siete meses del año. De acuerdo con los datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), la tasa ponderada de la banca múltiple pasó de una media de 13.59% en enero a 13.79% en julio, registrando un incremento acumulado de 0.20 puntos porcentuales.
Este encarecimiento del dinero ocurre en un contexto económico marcado por presiones inflacionarias, medidas para restringir la circulación monetaria y una política de tasas que, según expertos consultados, muestra un traslado lento hacia las entidades de intermediación financiera.
Comportamiento por sectores crediticios
El repunte en el costo de los préstamos ha impactado de forma diferenciada según el destino de los recursos:
Préstamos de consumo y personales: Son los que registran el mayor incremento. Se situaron en un promedio de 18.60% en julio, lo que representa un aumento frente al 18.51% de junio y un salto significativo de 2.37 puntos porcentuales en comparación con el 16.23% de enero.
Crédito comercial: Repuntó en el corto plazo hasta ubicarse en 12.65% en julio, superior al 12.52% de junio, aunque se mantiene ligeramente por debajo del 12.68% registrado al inicio del año.
Préstamos hipotecarios: Constituyeron la única excepción a la baja, ubicándose en un promedio de 11.71% en julio, lo que representa una disminución de 0.19 puntos porcentuales respecto a junio (11.90%) y de 0.22 puntos en comparación con enero.
Factores detrás del alza: liquidez e inflación
Ante la interrogante de por qué los créditos continúan encareciéndose a pesar de que la tasa de política monetaria del Banco Central se ha mantenido invariable en 5.25% anual desde noviembre de 2025, los especialistas ofrecen diversas lecturas.
Para el economista Juan Ariel Jiménez, este comportamiento responde directamente al incremento de la inflación durante el año, lo que ha llevado al Banco Central a restringir la liquidez en la economía para cuidar el tipo de cambio. «Si se reduce la liquidez, aunque mantengan las tasas de referencia, por supuesto que la banca subirá la tasa pasiva y activa», explicó, añadiendo que la tendencia futura dependerá también de los movimientos de la Reserva Federal (FED) en Estados Unidos para proteger el diferencial de tasas.
Por su parte, el economista Rafael Espinal atribuye el fenómeno a la persistencia de una «volatilidad en el mercado de la banca múltiple generada por un traspaso lento de la tasa de política monetaria» posterior a la pandemia. Asimismo, señaló que la emisión de bonos con tasas elevadas tanto por parte de la banca como del propio Gobierno (a través del Ministerio de Hacienda y el Banco Central) genera falta de homogeneidad en el mercado financiero.