El movimiento telúrico y sus réplicas, con epicentro en la provincia granadina, dispararon las alertas móviles de Google y llevaron a las autoridades a suspender temporalmente las visitas en los Palacios Nazaríes y la Alcazaba.
GRANADA, ESPAÑA. – Un sismo de magnitud 4.7 registrado la mañana de este martes con epicentro en la localidad granadina de Gójar, seguido de cuatro réplicas consecutivas, sacudió con fuerza el área metropolitana de Granada y obligó a activar los protocolos de emergencia preventiva en uno de los monumentos más emblemáticos de España: la Alhambra.
Fuentes del recinto monumental confirmaron que un equipo técnico especializado se encuentra evaluando de manera continuada la infraestructura, motivo por el cual se decidió suspender temporalmente las visitas y desalojar los Palacios Nazaríes y la Alcazaba como medida de precaución.
Actividad sísmica y réplicas
De acuerdo con los registros del Instituto Geográfico Nacional (IGN), el temblor principal se produjo a las 10:37 horas, alcanzando una magnitud de 4.7. Posteriormente, el sistema detectó cuatro réplicas en la zona, destacando una de intensidad 4 registrada a las 10:53 horas.
Adicionalmente, el IGN contabilizó otros movimientos secundarios de menor intensidad en las inmediaciones:
Un sismo de 2.9 con epicentro en Padul.
Un temblor de 2.8 en Alhendín.
Un movimiento de 2.6 en Las Gabias.
La intensidad del primer evento sísmico y de sus réplicas provocó que la alerta de seísmos de Google se activara de forma masiva en los teléfonos móviles de los ciudadanos en toda la región.
Llamado a la prudencia institucional
Ante la inestabilidad telúrica, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, hizo un llamamiento público a la ciudadanía a través de sus redes sociales pidiendo «máxima prudencia» y serenidad.
«Los expertos señalan que es posible que los movimientos sísmicos y las réplicas continúen en la zona, y es importante conocer cómo debemos actuar en estas situaciones. Sigamos los consejos y mantengamos la serenidad, por favor», expresó el mandatario autonómico.
Como parte de las medidas operativas de seguridad, el Metro de Granada redujo de manera preventiva su velocidad de circulación a 30 kilómetros por hora. Por su parte, la Policía Local instó a los habitantes a mantener la calma, aplicar medidas básicas de autoprotección y evitar transitar o permanecer junto a fachadas y edificios ante el riesgo latente de desprendimiento de elementos arquitectónicos.