El Primer Tribunal Colegido del Distrito Nacional varió la medida de coerción del mayor del Ejército, sustituyéndola por impedimento de salida y presentación periódica, tras considerar que ya cumplió en tiempo el total de la condena impuesta.
SANTO DOMINGO. – El Primer Tribunal Colegido del Distrito Nacional ordenó el cese inmediato del arresto domiciliario que cumplía el mayor del Ejército Raúl Alejandro Girón Jiménez, quien funge como testigo clave del Ministerio Público en el denominado caso Coral.
La decisión fue adoptada por la presidenta del tribunal, la magistrada Gisell Méndez, quien acogió la solicitud presentada por la defensa técnica del imputado, a cargo del defensor público Rubén Martínez. La petición no encontró objeción por parte del fiscal Jonathan Pérez Fulcar, en representación de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), ni del abogado José Alberto Ortiz por el Estado dominicano.
Nuevas medidas de coerción y retiro de custodia
En sustitución del arresto domiciliario, el tribunal impuso:
Impedimento de salida del país sin autorización judicial.
Presentación periódica el último viernes de cada mes ante las autoridades competentes.
Asimismo, la magistrada dispuso el retiro inmediato de la custodia especial que el Ministerio Público mantenía sobre Girón Jiménez, eliminando cualquier restricción sobre su libre movilidad y tránsito.
Una medida «desproporcionada»
Al fundamentar la sentencia, la jueza Méndez indicó que mantener la privación preventiva de libertad resultaba desproporcionada en esta fase procesal, dado que ya se había cubierto el plazo máximo correspondiente a la pena de cinco años impuesta al militar.
El tribunal recordó que el arresto domiciliario había sido ordenado originalmente el 5 de mayo de 2021 por el Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional, por lo que el tiempo transcurrido bajo dicha medida equivalía prácticamente a la condena dictada.
Pese a esta variación en la coerción, el proceso judicial principal continúa abierto a la espera de la lectura íntegra de la sentencia y de los recursos que puedan interponer las partes involucradas.