En una entrevista con la cadena Fox News, el mandatario estadounidense calificó los contactos actuales como la «última oportunidad» para Teherán, mientras que fuentes diplomáticas iraníes aseguran que los diálogos se canalizan a través de Omán para garantizar el tránsito en el estrecho de Ormuz.
LOS ÁNGELES / WASHINGTON. – El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes una contundente advertencia al gobierno de Irán, asegurando que el país persa sufrirá «un golpe muy duro» en caso de que decida retirarse nuevamente de las negociaciones orientadas a impedir el desarrollo de su armamento nuclear.
Las declaraciones fueron ofrecidas por el mandatario estadounidense durante una entrevista concedida a la cadena Fox News desde sus instalaciones de golf en Los Ángeles, reiterando que la postura de Washington frente a las ambiciones atómicas de Teherán es inflexible.
«Si vuelven a echarse atrás, van a sufrir un golpe muy duro. Lo saben; lo entienden. No tengo otra opción. No pueden tener un arma nuclear. Es muy sencillo», aseveró Trump, intensificando la presión diplomática y militar en los últimos días.
Entre la advertencia de Washington y el desmentido de Teherán
El tono severo de la Casa Blanca se produce después de que el propio mandatario afirmara el lunes que los contactos en curso representan la «última oportunidad» para que Teherán concrete la firma de un acuerdo favorable.
Sin embargo, la versión estadounidense contrasta con las posturas emitidas por fuentes diplomáticas iraníes, las cuales negaron categóricamente la existencia de negociaciones directas con Washington. De acuerdo con Teherán, los canales de diálogo actuales se limitan a gestiones indirectas mediadas por Omán, enfocándose primordialmente en establecer garantías de seguridad para el libre tránsito comercial a través del estratégico estrecho de Ormuz.
Antecedentes de tensión en el estrecho de Ormuz
El trasfondo de esta nueva escalada retórica ocurre a pesar de que el pasado 17 de junio ambas naciones suscribieron un memorando de entendimiento destinado a poner fin a las hostilidades y abrir una ventana de paz de dos meses.
No obstante, la frágil tregua se fracturó rápidamente tras la reanudación de ataques cruzados, lo que motivó a las autoridades iraníes a declarar el cierre del estrecho de Ormuz. En respuesta, la administración de Trump ordenó la reimposición de un cerco naval sobre las costas de Irán, manteniendo latente la tensión geopolítica en la región del Golfo Pérsico.