El mandatario estadounidense reveló que la decisión de posponer una ofensiva masiva se debió a solicitudes de sus aliados en Medio Oriente y a indicios de un posible acuerdo sobre el programa nuclear y el estratégico estrecho de Ormuz.
ABORDO DEL AIR FORCE ONE. – El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que este lunes se pondrá en marcha una nueva ronda de conversaciones diplomáticas con Irán, luego de haber decidido aplazar temporalmente los planes de ejecutar ataques a gran escala contra la República Islámica.
«Obviamente, no quieren ser atacados. Sabían la magnitud del ataque porque lo vieron formarse», declaró Trump ante los medios de comunicación a bordo del avión presidencial Air Force One, detallando que las negociaciones arrancarán en horas de la tarde, aunque evitó precisar el lugar de encuentro o los delegados participantes.
Solicitud de los aliados y perspectiva de acuerdo
El anuncio se produce un día después de que el mandatario republicano retirara públicamente sus amenazas de perpetrar un bombardeo masivo, el cual —según sus propias palabras— habría constituido la ofensiva militar más grande desde la Segunda Guerra Mundial.
Trump explicó que la decisión de frenar el ataque momentáneamente respondió a peticiones directas de socios estratégicos en la región: Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Catar, además de los propios acercamientos de Teherán.
«Cuando los aliados pidieron que se cancelara, tienes que decir algo así como: "Bueno, ya veremos". Y la razón por la que lo piden es que creen que hay un acuerdo», afirmó el gobernante.
El líder estadounidense aseguró que las bases para un entendimiento mutuo ya están trazadas, abarcando tanto la seguridad en el estrecho de Ormuz como un pacto enfocado en la desnuclearización de Irán. «Habría tomado muchos, muchos años para construir de nuevo [el país] si el ataque se ejecutaba», advirtió.
Contexto del conflicto
Las tensiones bélicas en la región se intensificaron a partir del pasado 28 de febrero, fecha en que fuerzas de Estados Unidos e Israel emprendieron acciones militares conjuntas contra territorio iraní.
A pesar de los intentos previos de mediación diplomática que propiciaron breves treguas, el colapso de un cese al fuego enfocado en garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz —vital para el tránsito internacional de crudo— derivó en un endurecimiento del control iraní sobre la vía marítima y en la reanudación de los ataques mutuos entre ambas naciones. Las expectativas se centran ahora en los resultados que arroje la mesa de diálogo prevista para este lunes.