En un séptimo y decisivo partido de infarto, el conjunto vaquero derrotó 81-74 a los Santeros de Aguada para lograr el bicampeonato ante su fanaticada en el Coliseo Rubén Rodríguez.
BAYAMÓN, Puerto Rico. – El baloncesto superior de Puerto Rico tiene un dueño absoluto. Los Vaqueros de Bayamón volvieron a la cima tras superar en un dramático séptimo y último encuentro a los Santeros de Aguada, asegurando así el título número 18 en la historia de la franquicia y completando un esperado back-to-back en la temporada 2026 del Baloncesto Superior Nacional (BSN).
La "Final Brava" cumplió con todas las expectativas al extenderse hasta el límite de los 40 minutos decisivos, donde la intensidad defensiva y la experiencia en momentos clutch marcaron la diferencia para el conjunto local.
Un duelo de poder a poder
El encuentro comenzó con un ritmo vertiginoso en el Coliseo Rubén Rodríguez ("El Rancho"). Bayamón picó adelante con una corrida inicial de 7-0, aunque los Santeros ajustaron de inmediato de la mano de Jacob Wiley para cerrar la primera mitad con una ajustada ventaja vaquera de 33-31, dominando la batalla rebotera (23-17).
Las emociones se desbordaron en la segunda mitad. Un triple de Manny Camper adelantó brevemente a Aguada en el tercer parcial, dando inicio a un toma y daca constante que mantuvo a ambos quintetos empatados a 65 tantos a falta de cinco minutos para el final.
La hora de los veteranos y el sello dominicano
Cuando la presión pesaba más, emergió la jerarquía de los campeones defensores. Disparos de larga distancia consecutivos de Stephen Thompson Jr. y el veterano Renaldo Balkman abrieron brecha (73-68). Aunque Aguada respondió peligrosamente, un acierto en la media distancia de Gary Browne y un bloqueo clave de Balkman sobre Joel Soriano enfriaron las aspiraciones visitantes.
En los segundos finales, el quisqueyano Jassel Pérez selló la victoria al convertir los últimos dos puntos desde la línea de tiros libres, cerrando una brillante actuación personal en la que aportó 25 puntos para asegurar el triunfo 81-74 y desatar la celebración en toda la cancha.
Con este triunfo, los Vaqueros coronan una serie final donde supieron reponerse a la reacción de Aguada (que empató 2-2 y 3-3), consagrándose una vez más como la dinastía más laureada del baloncesto boricua.