La Unión Eléctrica de Cuba prevé que hasta el 70 % del país sufra apagones simultáneos en el horario pico debido a averías en termoeléctricas y déficit de generación.
LA HABANA. – Los prolongados cortes en el suministro eléctrico afectarán este miércoles de manera simultánea hasta el 70 % de Cuba durante el horario de mayor consumo en la tarde-noche, de acuerdo con las proyecciones de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La nación caribeña atraviesa una severa crisis energética impulsada por una crónica infrafinanciación del sector y limitaciones logísticas, lo que mantiene a gran parte de la población con más horas sin servicio eléctrico que con corriente. En jornadas recientes se han reportado apagones que van desde las 36 horas continuas en La Habana hasta cortes prolongados de hasta tres días en distintas provincias del interior del país.
Déficit masivo en la capacidad de generación
Para la franja horaria de mayor demanda (pico), la UNE —adscrita al Ministerio de Energía y Minas— estima disponer de una capacidad de generación de apenas 990 megavatios (MW), frente a una demanda nacional máxima proyectada en 3,250 MW.
Bajo este escenario, la afectación real prevista alcanzará los 2,290 MW, volumen que deberá ser desconectado de forma programada para evitar un colapso total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), calificado por las propias autoridades como en estado «crítico».
Causas estructurales del colapso eléctrico
El informe técnico detalla que diez de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país se encuentran fuera de servicio durante esta jornada debido a averías o trabajos de mantenimiento. Las termoeléctricas —que aportan el 40 % del mix energético nacional— operan bajo condiciones de obsolescencia tras décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones.
Por otro lado, el segmento de la generación distribuida (motores de diésel y fueloil), responsable de otro 40 % de la matriz energética, enfrenta una parálisis casi total agravada por restricciones de combustible y la falta de divisas estatales para garantizar importaciones estables. El 20 % restante del suministro se cubre mediante gas y fuentes renovables, destacándose la energía solar con respaldo de cooperación internacional.
Especialistas independientes estiman que la modernización integral del SEN requeriría inversiones de entre 8,000 y 10,000 millones de dólares, cifras inalcanzables para la economía cubana, la cual acumula más de seis años inmersa en una profunda crisis estructural.