El ministro de Turismo, David Collado, cifró en unos RD$3,500 millones la inversión en malecones y playas, señalando el ordenamiento territorial como el próximo gran desafío.
SANTO DOMINGO. – El ministro de Turismo, David Collado, estimó en aproximadamente 3,500 millones de pesos los recursos ejecutados durante su administración en la recuperación y rescate de malecones, playas, parques y diversos espacios públicos a nivel nacional, proyectos que calificó como el legado central de su gestión al frente de la institución.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el marco de la Exposición Comercial de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), donde el funcionario enfatizó que la prioridad ha sido rescatar áreas que permanecieron en el abandono durante años para devolverlas al disfrute de las comunidades y los visitantes.
«Las recuperaciones de los espacios públicos son parte del legado que queremos dejar. Cuando tú recuperas un malecón que no es una obra multimillonaria, le devuelve espacio de esparcimiento y recreación a la gente para que disfruten en familia sin tener que pagarle a nadie», expresó Collado.
Intervenciones emblemáticas a nivel nacional
Entre las principales obras ejecutadas por la cartera turística, el ministro destacó el remozamiento y adecuación de malecones y zonas costeras en:
Santo Domingo Este, San Pedro de Macorís, La Romana, Samaná, Cabrera y Haina.
Las playas y espacios turísticos de Guayacanes, Macao y Playa Esmeralda.
El parque bulevar de La Caleta, situado en las inmediaciones del aeropuerto internacional.
Transparencia y el próximo gran desafío: el ordenamiento territorial
Además de la infraestructura física, Collado subrayó que la transparencia y el modelo de gestión basado en la alianza público-privada figuran como los pilares fundamentales de su administración. Destacó que las obras ejecutadas han contado con mecanismos de veeduría ciudadana integrados por universidades e iglesias, consolidando la confianza institucional y la promoción internacional de la marca República Dominicana.
De cara al futuro del sector, el titular de Turismo advirtió que el próximo gran desafío radica en el ordenamiento estricto de los destinos. Entre las tareas pendientes señaló la necesidad de organizar el transporte turístico, certificar a los operadores locales, garantizar el libre acceso a las playas y aplicar normativas claras de uso de suelo mediante instrumentos de ordenamiento territorial.
«Que se sepa qué se puede construir en cada sitio y qué no, sin tener que ser amigo del ministro ni de nadie, reglas claras», puntualizó, recalcando que el crecimiento de la industria debe traducirse en bienestar y riqueza que permeen de manera directa a las comunidades locales.