Dos petroleros, el Senegal Prosperity y el Sidr, fueron alcanzados por proyectiles de origen desconocido en el estrecho de Ormuz sin reportar víctimas ni daños ambientales.
Dos buques petroleros dedicados al transporte de crudo fueron alcanzados este martes por «proyectiles de origen desconocido» mientras transitaban por las aguas del estratégico estrecho de Ormuz, según confirmaron agencias de seguridad marítima e internacional.
El primer incidente fue reportado inicialmente por la agencia británica de Operaciones Marítimas Comerciales (UKMTO), la cual detalló que una embarcación recibió el impacto de tres proyectiles mientras completaba su travesía de salida del estrecho, a unos 31 kilómetros al este de la ciudad omaní de Jasab. La empresa de seguridad marítima Vanguard Tech identificó posteriormente dicha nave como el petrolero Senegal Prosperity, de bandera liberiana.
Minutos más tarde, la consultora griega especializada en seguridad Marisks confirmó a la agencia AFP que un segundo buque mercantil también resultó afectado en la misma zona. Se trata del petrolero Sidr, que navega bajo bandera saudita. A pesar de la gravedad de los ataques, las autoridades marítimas confirmaron que no se registraron víctimas mortales, heridos ni daños ambientales.
Contexto de tensiones y bloqueo en la región
Los incidentes ocurren en un escenario de extrema tensión geopolítica en Oriente Medio. Desde el inicio del conflicto armado a finales de febrero —desencadenado tras ataques israelíes y estadounidenses contra territorio iraní—, Teherán mantiene un bloqueo sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas de tránsito energético más importantes del planeta.
En respuesta a las acciones militares y al cerco impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes, Irán ha establecido un control estricto sobre el paso marítimo, manifestando su intención de cobrar derechos de tránsito y atacando de manera sistemática a aquellas embarcaciones que acusa de intentar eludir la ruta supervisada por la nación persa.
La repetición constante de ataques en este corredor marítimo —cuya navegación solía ser completamente libre antes del estallido del conflicto— ha terminado por dinamitar el frágil alto el fuego alcanzado el pasado mes de abril entre Washington y Teherán, elevando la preocupación internacional por la seguridad del comercio energético global.