EE.UU. confirmó la destrucción de cinco petroleros iraníes tras un ataque de la Guardia Revolucionaria contra un buque estadounidense en el Estrecho de Ormuz.
WASHINGTON / TEHERÁN. – El gobierno de los Estados Unidos confirmó este martes la destrucción de cinco buques petroleros vinculados a Irán en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz, como respuesta directa a una serie de ataques con misiles balísticos perpetrados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) contra una embarcación de guerra estadounidense durante los últimos dos días.
La operación militar fue informada de manera oficial por el Comando Central de EE. UU. a través de sus canales institucionales, en un hecho que marca una escalada drástica en las tensiones geopolíticas de la región.
Ataques en el Estrecho de Ormuz y amenazas a terceros países
Previamente a la confirmación de Washington, medios oficiales iraníes como la agencia Tasnim y la radiotelevisión estatal IRIB reportaron incidentes bélicos contra embarcaciones en zonas estratégicas como la isla de Jarg y el puerto de Jask, situados a lo largo del corredor marítimo del golfo Pérsico, reportando daños materiales pero sin víctimas personales.
Ante la ofensiva estadounidense, la Guardia Revolucionaria de Irán emitió una severa advertencia a las naciones vecinas, señalando que los buques petroleros de Kuwait y Baréin pasarán a ser considerados «blancos de ataques» legítimos. Teherán exigió a las tripulaciones de dichos países abandonar de inmediato los puertos locales, a los que acusó de brindar complicidad logística a las operaciones norteamericanas.
Nueva ofensiva económica y financiera
Paralelamente al despliegue militar, el Departamento del Tesoro y la administración estadounidense incrementaron la presión económica contra el régimen persa al sancionar a 36 entidades e individuos vinculados estrechamente al sector de la aviación comercial y militar iraní.
El nuevo paquete punitivo se centra en 27 aerolíneas que mantienen operaciones activas en el país, redes de apoyo logístico y financiero a la aerolínea privada Mahan Air, así como en los canales de aprovisionamiento de combustible y repuestos, profundizando el aislamiento económico en medio de un escenario de creciente inestabilidad internacional.