La Guardia Revolucionaria iraní elevó la tensión en el Estrecho de Ormuz al amenazar con responder con veinte ataques si EE.UU. golpea dos o tres blancos persas.
TEHERÁN. – La tensión militar en el Estrecho de Ormuz alcanzó un nuevo pico este miércoles, luego de que el portavoz de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, el general de brigada Hosein Mohebi, advirtiera de manera tajante que Teherán responderá con una ofensiva a gran escala si las fuerzas estadounidenses continúan atacando territorio o intereses de la República Islámica.
«Si el enemigo ataca dos o tres de nuestros objetivos, nosotros responderemos con contundencia atacando 20 objetivos», aseveró el alto oficial en declaraciones difundidas por la agencia de noticias Mehr, asegurando que el conflicto en curso ya ha generado repercusiones y daños estratégicos directos sobre la economía norteamericana.
Exigencias de Teherán para deponer las armas
Durante su comparecencia, el portavoz militar subrayó que la única vía para frenar la escalada bélica pasa por el cese absoluto de las hostilidades y la renuncia formal a nuevas amenazas contra Irán por parte de Washington.
Para lograr la distensión regional y la reapertura total del tráfico marítimo en el estratégico corredor del golfo Pérsico —bloqueado por Teherán desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero—, el régimen iraní condicionó cualquier acuerdo al cumplimiento de una rigurosa lista de exigencias:
La retirada inmediata de las operaciones militares del Ejército israelí en el Líbano.
El levantamiento definitivo del bloqueo naval e internacional sobre Yemen.
La liberación de 24,000 millones de dólares en activos financieros iraníes que se encuentran congelados en el extranjero.
El cese de cualquier intento de intromisión o condicionamiento sobre el programa de misiles y las capacidades nucleares de la nación persa.
Escalada de ataques en el Estrecho de Ormuz
Las advertencias de la Guardia Revolucionaria llegan apenas horas después de que se registrara un violento intercambio de bombardeos directos entre ambas potencias. Anoche, las fuerzas iraníes atacaron dos buques de guerra de Estados Unidos, ocho petroleros, una decena de embarcaciones comerciales en el Estrecho de Ormuz y una base militar norteamericana situada en Jordania.
Esta ofensiva de Teherán funcionó como represalia directa al reciente bombardeo ejecutado por el Mando Central estadounidense, que destruyó cinco buques petroleros vinculados a Irán en aguas del golfo Pérsico y el mar de Omán, profundizando una crisis geopolítica sin visos de resolución a corto plazo.