La dominicana Joheirry Mola se alzó con la corona de Miss Mundo 2026 en Vietnam, superando a 111 candidatas y destacando por su trayectoria como educadora y comunicadora.
NHA TRANG, Vietnam. – La bandera tricolor ondeó este sábado en lo más alto del escenario internacional luego de que la dominicana Joheirry Mola fuera coronada oficialmente como Miss Mundo 2026, rompiendo un prolongado período sin títulos para el país en el prestigioso certamen de belleza global.
A sus 24 años, la representante del Distrito Nacional superó con éxito los diferentes filtros del concurso celebrado en la ciudad vietnamita de Nha Trang, midiendo su talento, liderazgo y elocuencia frente a 111 candidatas de todo el mundo hasta llegar al cuadro final, donde venció a la representante de España, Elisabeth Reynés.
Una reina formada en las aulas y los medios
Más allá del glamour de las pasarelas, Mola posee una sólida formación académica y profesional que marcó la diferencia durante las rondas de preguntas del certamen. Es graduada de Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Iberoamericana (UNIBE) y ejerce activamente como profesora de Literatura y Estudios Sociales en inglés, una faceta pedagógica que defendió con firmeza al abogar por la enseñanza bilingüe temprana en las escuelas como herramienta de desarrollo infantil.
Su rostro tampoco es desconocido en el ámbito de la comunicación. Mola se ha desempeñado como corresponsal del programa «Ventana a Quisqueya» para Univision Nueva York, destacándose en la cobertura de temas sociales y de la diáspora, y participando en la antesala de los Premios Soberano 2026.
El camino hacia la corona mundial
Tras alzarse con el título nacional como Miss World Dominican Republic 2025, Mola inició una rigurosa preparación internacional que rindió frutos desde las primeras etapas del concurso en Vietnam:
Aseguró su pase directo al grupo de las 40 semifinalistas al ganar el reto de pasarela de la región de Américas y el Caribe.
Superó de forma consecutiva los cortes de 20, 12 y 6 finalistas, midiéndose junto a delegadas de Malasia, Sudáfrica, Vietnam, Eritrea y España.
En el tramo decisivo de la gala, Mola fue la única de las 111 candidatas en pronunciar palabras en español, reafirmando con orgullo su identidad cultural antes de recibir la corona que la consagra como la mujer más bella del mundo.