El presidente Donald Trump amenazó con prohibir la venta de aviones Bombardier en Estados Unidos, horas antes de que entren en vigor aranceles canadienses del 50%.
WASHINGTON / OTTAWA. – El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este lunes con bloquear por completo las operaciones y ventas en territorio estadounidense del fabricante aeronáutico canadiense Bombardier, en respuesta a la implementación de aranceles de hasta un 50 % a productos de origen estadounidense por parte del gobierno de Ottawa.
La advertencia de la Casa Blanca intensifica la aguda guerra comercial que enfrenta a ambos vecinos desde el inicio de la administración republicana, en un escenario donde el mandatario estadounidense ha llegado a sugerir públicamente que Canadá debería convertirse en el «estado 51» de su país.
Escalada en Truth Social y tensiones transfronterizas
A través de su plataforma Truth Social, Trump arremetió contra la compañía y el proteccionismo canadiense:
«¡NO MÁS VENTAS DE BOMBARDIER EN ESTADOS UNIDOS! Canadá bloquea a nuestros GRANDES bancos y empresas estadounidenses para que no puedan hacer negocios allí», escribió el jefe de Estado.
Las tensiones aerocomerciales no son nuevas. Ya en enero pasado, Trump había advertido con revocar la certificación de aeronaves canadienses y aplicar gravámenes punitivos a los jets de Bombardier, bajo el argumento de que Ottawa supuestamente obstaculizaba la comercialización de aviones fabricados en EE. UU.
La nueva amenaza de bloqueo se produjo apenas unas horas después de que el mandatario compartiera un polémico mapa en redes sociales donde la bandera de las barras y las estrellas cubría la totalidad de Norteamérica —incluyendo a Canadá y México—, además de Groenlandia e Islandia, reforzando su retórica de presión geopolítica y económica.
Reacción de Canadá y el sector automotriz
Por su parte, el sector político y financiero canadiense ha catalogado las medidas de Washington como un intento de imponer condiciones comerciales desfavorables que buscan debilitar la industria nacional, con especial impacto en el sector automotriz y manufacturero.
Pese a que Trump ha reiterado en múltiples ocasiones que su país «no necesita a Canadá», la entrada en vigor de los aranceles canadienses marca un punto de inflexión en la relación bilateral, dejando a las principales corporaciones de transporte y aviación en el centro de un conflicto económico de proporciones históricas.